Marina Marrajo en The Guardian

Mi careto en The Guardian

Mi cara en The Guardian, mis uñas cortísimas en The Guardian, mi cara con catorce años, gafas, el pelo largo hasta el culo, mordiéndome las uñas encerrada durante meses en la habitación obsesionada con escribir más historias ridículas ambientadas en Londres, el perro moviendo el rabo acostado conmigo en la cama, la camiseta de Confecciones El Rubio, el diccionario de inglés en la mesita de noche, Portishead en los auriculares, las paredes forradas de brit pop aniñatado, TE MEAS, ELISITA.